Cómo preparar a tu equipo para trabajar de forma segura frente al calor y la radiación UV

Cómo preparar a tu equipo para trabajar de forma segura frente al calor y la radiación UV

Con la llegada de la primavera y el aumento progresivo de las temperaturas, muchas operaciones comienzan a enfrentar condiciones ambientales diferentes a las de los meses anteriores.

Para quienes trabajan al aire libre, esta transición implica prestar especial atención a dos factores: el calor y la exposición a radiación ultravioleta (UV).

Las faenas de construcción, minería, logística, mantenimiento, transporte y otras actividades realizadas en exterior pueden mantener a los trabajadores expuestos durante parte importante de su jornada. Por eso, prepararse con anticipación es fundamental para fortalecer la prevención.

No se trata únicamente de contar con un protector solar. Una estrategia adecuada debe considerar las condiciones de trabajo, la organización de las tareas, la hidratación, el vestuario y los elementos de protección personal necesarios para cada actividad.

1. Identifica las condiciones de exposición de cada tarea

El primer paso es entender que no todos los trabajadores enfrentan las mismas condiciones.

Antes de definir las medidas preventivas, es importante evaluar aspectos como:

  • Tiempo de permanencia al aire libre.

  • Horarios en los que se realizan las tareas.

  • Disponibilidad de sombra.

  • Temperatura y condiciones ambientales.

  • Nivel de esfuerzo físico requerido.

  • Vestuario y EPP utilizados durante la actividad.

Esta evaluación permite identificar qué puestos o tareas requieren mayores medidas de protección y organizar la operación de manera preventiva.

2. Planifica las tareas considerando la exposición

La prevención también puede comenzar desde la planificación de la jornada.

Cuando la naturaleza de la operación lo permita, es recomendable organizar determinadas actividades buscando reducir períodos prolongados de exposición directa al sol y considerar pausas en lugares protegidos.

Contar con espacios de sombra o descanso también puede ser una medida importante para los equipos que desarrollan gran parte de su jornada en exterior.

La clave está en anticiparse a las condiciones ambientales, en lugar de reaccionar solamente cuando las temperaturas ya son elevadas. 

3. Incorpora protección frente a la radiación UV

La protección frente a la radiación UV debe abordarse mediante distintas medidas complementarias.

El uso de protector solar adecuado es una de ellas, pero no debería ser la única.

Dependiendo de la tarea y del entorno, también puede ser necesario incorporar vestuario que ayude a cubrir las zonas expuestas, protección para cabeza y rostro y elementos de protección visual adecuados.

Además, el protector solar debe utilizarse siguiendo las indicaciones del fabricante y reforzarse durante la jornada cuando corresponda.

En RAC contamos con distintas alternativas de protección personal que pueden complementar las medidas preventivas para trabajos realizados al aire libre.

4. No olvides la protección de los ojos

Cuando hablamos de radiación UV, muchas veces la atención se concentra exclusivamente en la piel. Sin embargo, la protección visual también debe formar parte de la evaluación.

Los trabajadores que desarrollan actividades en exterior pueden necesitar lentes de seguridad que, además de responder a los riesgos propios de su tarea, cuenten con características apropiadas para las condiciones de exposición.

Es importante recordar que no todos los lentes cumplen la misma función.

La selección debe considerar tanto el entorno como los riesgos presentes en la actividad, buscando una solución compatible con el trabajo que se realizará.

5. Mantén una hidratación adecuada durante la jornada

El aumento de las temperaturas también hace necesario reforzar las medidas relacionadas con la hidratación. 

Los equipos deben contar con acceso a agua y oportunidades adecuadas para hidratarse durante la jornada, especialmente cuando las labores implican actividad física o exposición prolongada a ambientes calurosos.

La hidratación debe integrarse a la planificación preventiva y no depender únicamente de que el trabajador sienta sed.

También es importante que supervisores y equipos estén atentos a cambios en las condiciones ambientales que puedan exigir ajustes en la organización del trabajo.

6. Revisa el vestuario y los EPP utilizados

Un error frecuente es pensar en cada elemento de protección de manera aislada.

Durante los meses de mayor temperatura, es importante revisar cómo funciona el conjunto completo de vestuario y EPP utilizado por el trabajador.

La protección debe responder a los riesgos específicos de la tarea, pero también permitir desarrollar el trabajo de manera adecuada.

Según la actividad, puede ser necesario considerar:

  • Vestuario de trabajo apropiado para las condiciones ambientales.

  • Protección para cabeza y rostro.

  • Lentes de seguridad adecuados.

  • Protector solar.

  • Elementos de alta visibilidad cuando corresponda.

  • Otros EPP definidos según los riesgos específicos de la tarea.

La llegada del calor no significa reducir la protección. El objetivo es seleccionar correctamente los elementos necesarios para cada operación y condición de trabajo.

7. Revisa el estado y disponibilidad de los elementos de protección

Preparar a un equipo para primavera y verano también implica revisar el inventario antes de que aumente la demanda interna.

¿Hay suficiente protector solar disponible? ¿Los lentes se encuentran en buenas condiciones? ¿El vestuario corresponde a las necesidades de la temporada? ¿Existen elementos que deban reemplazarse?

Realizar esta revisión con anticipación permite detectar faltantes y organizar la reposición antes de que se convierta en una necesidad urgente.

Para empresas con múltiples trabajadores o faenas, planificar el abastecimiento también contribuye a mantener la continuidad de las medidas preventivas.

8. Involucra a todo el equipo en la prevención

Contar con los elementos adecuados es fundamental, pero su efectividad también depende de que sean utilizados correctamente.

Por eso, es recomendable reforzar periódicamente las buenas prácticas asociadas al trabajo en condiciones de calor y exposición solar.

Supervisores, responsables de prevención y trabajadores deben conocer las medidas definidas para cada tarea y comprender por qué son necesarias.

Una cultura preventiva se fortalece cuando la seguridad forma parte de las decisiones cotidianas de la operación. 

Prepararse antes de que suba la temperatura

La primavera es una buena oportunidad para revisar cómo está preparada la organización para enfrentar los meses de mayor temperatura y exposición solar.

Evaluar los riesgos, organizar las tareas, asegurar la disponibilidad de protección, revisar el vestuario y EPP y reforzar las buenas prácticas permite llegar al verano con una estrategia preventiva mejor preparada.

En RAC Seguridad Industrial ayudamos a empresas y equipos a encontrar soluciones de protección personal de acuerdo con las necesidades de sus operaciones.

Anticiparse también es proteger.

Conoce nuestras soluciones de seguridad industrial y prepara a tu equipo para la temporada de primavera y verano.

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